Antes y después de usar el transporte público lávate manos y muñecas con agua y jabón. O bien, usa gel antibacterial con base de alcohol.
Usa correctamente el cubrebocas, y procura que te tape bien nariz y boca.
No saludes de mano, beso o abrazo.
Evita platicar durante el trayecto, recuerda que lo ideal es mantener distancia entre la gente.
No comas nada mientras estés utilizando el transporte público.
Procura traer a la mano pañuelos desechables por si toses o estornudas durante el trayecto. A falta de pañuelo, cúbrete nariz y boca con la parte interna del codo. Ésa es la técnica correcta.
Lleva una bolsa de plástico para desechos y pañuelos desechables.
Procura mantenerte alejado de personas que presenten alguna infección respiratoria.
Si eres operador de transporte y tienes algún síntoma, infórmale a tu jefe y acude al médico de inmediato.
Para concesionarios u operadores:
Verifica que las ventanas de las unidades funcionen correctamente para que entre el aire y la luz del sol.
Si la unidad tiene sistema de ventilación, dale el mantenimiento necesario para que funcione correctamente.
Antes de iniciar el recorrido es necesario limpiar la unidad, pon especial cuidado en las superficies de contacto masivo (tubos, pasamanos, timbre, barandales, manijas y cristales de las ventanas), también limpia las áreas del operador (volante, palanca de velocidades, tablero, asientos y respaldo de los asientos, cubreasientos). La limpieza se debe hacer con agua, jabón y cloro: ocho cucharaditas de cloro por cada litro de agua.
Limpia la unidad por lo menos 2 veces al día con un periodo no mayor a 12 horas entre una limpieza y otra.
Si los asientos son de tela, la unidad sólo podrá realizar un viaje. Si se realizan más viajes coloca cubreasientos de tela, lávalos y cámbialos todos los días.
Coloca información sobre la forma correcta del lavado de las manos y las técnicas recomendadas para toser y estornudar.