JOSÉ WOLDENBERG DICTÓ LA CONFERENCIA EL CAMBIO DEMOCRÁTICO
Y LA EDUCACIÓN CÍVICA EN MÉXICO A PROFESORES FEDERALIZADOS
Metepec, México.- José Woldenberg, exconsejero presidente del Instituto Federal Electoral (IFE), señaló que uno de los elementos fundamentales para lograr un fortalecimiento de la democracia mexicana tiene que ver con la expansión de la comprensión de los valores y principios democráticos, porque la función de todo individuo es pensar que lo que él sostiene o dice, es lo legítimo y verdadero pero, a su vez, tratar de entender su racionalidad, intereses y preocupaciones; todos ellos, aspectos fundamentales de la educación cívica.
Al impartir la conferencia El Cambio Democrático y la Educación Cívica en México, como parte del Diplomado de Formación Cívica y Ética que coordina Servicios Educativos Integrados al Estado de México (SEIEM), Woldenberg expresó que es más sencillo socializar el código de valores autoritario que el democrático, porque tienen distinto grado de complejidad y destacó que si en México esa tarea no la asume la escuela y, en lo fundamental, los maestros, no podrá socializarse ni expandirse.
La escuela, dijo, es la que sigue siendo en nuestro país, la instancia socializadora más incrustada que existe y, por ello, está en manos de las instituciones educativas y de los profesores tratar de hacer comprensivos y pertinentes, para los niños y jóvenes, los valores y principios democráticos como la pluralidad y la tolerancia, así como el desarrollo de competencias, que les permitan vivir en convivencia y procesar sus diferencias por las vías institucionales.
Woldenberg consideró a la pluralidad como el valor más alto en la construcción del discurso democrático y reconoció que en una sociedad compleja, como la nuestra, lo más natural es la coexistencia de puntos de vista, intereses, ideologías y sensibilidades diversas. La visión democrática como parte de aceptar la legitimidad de diferentes ideologías y puntos de vista, dijo.
Según el expositor, el segundo valor es la tolerancia, y comentó que en un sistema autoritario, por definición, los puntos de vista diferentes a los del poder son considerados ilegítimos. El poder se cree legitimado para percibirlo, en la democracia, por el contrario, no se observa que todos los puntos de vista valen lo mismo y son correctos, pero sí tienen la necesidad de expresión, de autocontención, de tolerancia, de generación de un espacio que permita la pluralidad.
Ante profesores del subsistema educativo federalizado, -participantes en el Diplomado de Formación Cívica y Ética-, apuntó que una vez asumida la existencia de la pluralidad, debe haber tolerancia entre las diferentes fuerzas políticas e ideológicas.
El tercer concepto es el referente a la competencia regulada, misma que nos lleva a la pregunta sobre cómo se compite y quién decide y, de ahí, surja el cuarto principio de la concepción democrática, que se refiere a la mayoría; la diversidad va a competir, a tener derechos y obligaciones pero, al final, será ésta quien decida.
José Woldenberg comentó que una sociedad debe dotarse de un gobierno y de un rumbo para generar contiendas reguladas, que determinen el aparato de normas que establecerá lo que corresponde y hasta dónde puede llegar.
En la democracia, todos los hombres y las mujeres son iguales ante la ley, tienen derechos y obligaciones similares, por eso, el elemento fundamental en el sistema democrático es la ciudadanía, misma que se manifiesta en las urnas y determina gobiernos, de ahí que en la democracia exista una estrecha relación entre gobernantes y gobernados, a través de fórmulas de representación, concluyó.